lunes, 15 de febrero de 2021

VACUNACIÓN EN MUJERES EMBARAZADAS

 

Beneficios y seguridad de las vacunaciones

  • En el último decenio han sido vacunados más de 1000 millones de niños. Esta inmunización permite evitar de 2 a 3 millones de muertes cada año.

  • Las enfermeras y matronas desempeñan una función crucial en la prestación de servicios de salud.

  • Las vacunas son seguras y eficaces. Dado que se administran a millones de personas sanas, incluidos, niños, para prevenir enfermedades graves, están sujetas a controles de seguridad muy altos


Vacunación en mujeres en edad fértil

El objetivo principal de la atención prenatal es asegurar el nacimiento de niños y niñas sanas con un riesgo mínimo para las madres.

  • Es particularmente importante que las mujeres en edad fértil estén vacunadas frente al sarampión, la rubeola, la parotiditis y la varicela, ya que estas vacunas están contraindicadas durante el embarazo y la infección en mujeres embarazadas no inmunes puede afectar negativamente al resultado del embarazo.

  • Tétanos y difteria. Como en cualquier otra persona adulta sana se deben haber recibido al menos 5 dosis. Si no es así, completar calendario.

  • Hepatitis B. Sólo indicada la vacunación en mujeres que pertenecen a determinados grupos de riesgo o en caso de exposición a una fuente potencialmente infecciosa


Vacunación antigripal

La OMS declaró a las embarazadas como colectivo prioritario para vacunación frente a la gripe estacional

  • La administración de las vacunas antigripales es segura en cualquier trimestre de la gestación

  • En la temporada 2020-2021 se incluye el puerperio como periodo de recomendación . Las mujeres lactantes pueden recibir la vacunación


Vacunación frente a la tos ferina

  • La estrategia de vacunación frente a la tos ferina de la mujer durante el embarazo es la mejor medida de salud pública para prevenir el riesgo de enfermedad en el lactante, donde la enfermedad puede suponer un grave problema de salud incluso la muerte

  • La vacuna frente a la tos ferina se administra entre la semana 28 y 32 de gestación aunque también puede administrarse antes.




   


Vacunación postparto

  • Durante la lactancia la mujer puede vacunarse de cualquier vacuna si las tuviera indicadas. A excepción de la vacuna frente a la fiebre amarilla.

  • La vacunación materna postparto puede reducir la propagación directa de la infección por gripe de la madre al lactante, previniendo la enfermedad en el niño.


                                                                                           
                                                                                                 Patricia Millanes, Matrona.

viernes, 12 de febrero de 2021

VACUNAS COVID-19

Os dejamos estas infografias del Consejo General de Enfermeria sobre los 3 tipos de vacunas covid-19 presentes en estos momentos en España.

 



 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 


 
 

jueves, 4 de febrero de 2021

EJERCICIO FÍSICO, EL GRAN ALIADO CONTRA EL CANCÉR

Cada vez existen más evidencias científicas: la práctica regular de ejercicio físico resulta muy beneficiosa para la prevención de ciertos tipos de cáncer. Y no solo eso, sino que mover el cuerpo también ayuda a mejorar los efectos secundarios asociados a los tratamientos y a la enfermedad, así como a reducir las posibilidades de los pacientes de sufrir una recidiva o recaída.

Según explica la doctora Begoña Mellado, oncóloga y consultora sénior del Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínic de Barcelona: “Se considera que aproximadamente la mitad de los cánceres podrían prevenirse evitando la exposición a ciertas sustancias en la dieta y en el ambiente, como el tabaco, el alcohol, los rayos ultravioleta…, y mejorando nuestra alimentación y estilo de vida”.

Y continúa detallando: “Así como el tabaco se asocia a diecisiete tipos distintos de cánceres, más recientemente se ha visto que la obesidad, que es la consecuencia de un consumo excesivo crónico de energía (es decir, exceso de nutrientes en la ingesta) en el contexto de un bajo gasto energético, (es decir, ejercicio insuficiente) va a superar al tabaquismo, y se asocia ya a un mayor riesgo de trece tipos diferentes de cáncer”.

Precisamente en el Hospital Clínic, siguiendo una iniciativa del equipo de enfermería del Institut Clínic de Malalties Hemato-Oncològiques, se acaba de presentar el manual Guía práctica: ejercicio físico en el tratamiento del cáncer, de Anna Serrahima y Yolanda Torralba, que contiene información útil y detallada al respecto para los pacientes, sus familiares y cuidadores.

Tampoco son despreciables los beneficios de mover el cuerpo durante el tratamiento, tal como explica la doctora Begoña Mellado: “La actividad física y el ejercicio son beneficiosos en pacientes con cáncer antes, durante y al finalizar el tratamiento".

Y precisa: "Dichos beneficios son múltiples: mantener la masa muscular y la fuerza muscular, mejorar la capacidad cardiovascular, mejorar el estado de ánimo, mantener la salud del hueso, tolerar mejor los tratamientos… El ejercicio mejora también un efecto muy frecuente en los pacientes con cáncer, como es la astenia o cansancio. Es un tipo de cansancio muy característico, que no mejora especialmente con el descanso, frente al que no hay tratamiento farmacológico y que puede tener un impacto negativo en su calidad de vida”.

Afortunadamente, los recursos para tratar el cáncer mejoran año tras año, lo que permite una mayor esperanza de vida a los enfermos. Pero, tras tratar la enfermedad, muchos de los pacientes deben recibir tratamientos hormonales que pueden producirles efectos secundarios a medio y corto plazo. 

Es el caso de los enfermos de cáncer de próstata que trata la doctora Mellado. “Los efectos secundarios pueden ser pérdida de masa muscular, cansancio, osteoporosis, obesidad, alteración del metabolismo de la glucosa o de lípidos… En nuestro equipo promovemos que los pacientes desarrollen actividad física y ejercicio como manera de prevenir el desarrollo de esos efectos secundarios y así preservar su calidad de vida. Además, la actividad física ha demostrado reducir la mortalidad en pacientes que han sido tratados por cáncer, específicamente en el caso del de mama y de colon”, afirma.

¿Qué tipo de actividad está recomendada?

La doctora Begoña Mellado advierte que todavía queda mucho por investigar al respecto, aunque recomienda practicar tanto ejercicio aérobico como ejercicio de fuerza: “Es importante tener en consideración que hacer actividad física es mejor que llevar una vida sedentaria, que hacer ejercicio aérobico tiene unos efectos beneficiosos claros, pero que el mayor beneficio se obtiene al combinar el ejercicio aérobico con ejercicios de fuerza".

Precisa que cuando hablan de ejercicios de fuerza, puede tratarse de ejercicios muy suaves, que puedan ser accesibles a la gran mayoría de enfermos, o incluso pueden realizarse sentados.

"Sí que es importante que el paciente, antes de hacer un ejercicio intenso, consulte con su médico, enfermera o fisioterapeuta para que valore su condición física y pueda recomendarle lo que pueda serle más adecuado”, advierte.



Guía práctica: ejercicio físico en el tratamiento del cáncer, de Anna Serrahima y Yolanda Torralba. Hospital Clinic de Barcelona.


Fuente: https://www.lavanguardia.com/vivo/lifestyle/20210204/6213484/ejercicio-cancer.html